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La degradación incremental

«Calidad, calidad y calidad: nunca se aparte de ella, ni siquiera cuando no sepa cómo podrá mantenerla. Si transige en cuanto a la calidad, se convierte en una mercancía y acabará hundiéndose». -Gary Hirshberg.

Aunque resulte increíble, la mayor parte de los productos de chocolate que encontramos en la sección de dulces de los supermercados ya no son de chocolate con leche sino dulces aromatizados con chocolate. ¿Y eso por qué?

Los fabricantes en lugar de comprar granos de cacao de buena calidad, compran granos que no fueran tan caros a productores de cacao de calidad mediocre. ¿Quién se iba a dar cuenta?

Ahorrar dinero no sirve de nada si se degrada la calidad de su oferta. En su momento estas medidas para ahorrar costes no parecían influir demasiado en la calidad del chocolate. Con el paso del tiempo, sin embargo, los efectos acumulados minaron el sabor y la calidad del producto.

Si su objetivo es aumentar las ganancias recortando costes, no llegará muy lejos. Crear y entregar un producto de valor siempre costará cierta suma de dinero, por eso el recorte de costes tiene un límite si no quiere que afecte a la calidad del productos que ofrece.

Fuente: libro MBA Personal de Josh Kaufman.

La barrera de la competencia

La competencia de Apple parece enganchada en una lucha inacabable por darle alcance. Después de que Apple lanzara el iPhone, Blackberry quiso competir creando el Storm, que tenía la mayoría de sus características. El problema es que antes del lanzamiento del Storm, el iPhone ya había mejorado varias veces esas características en diversas versiones.

Por cada valor que añadas a tu producto, a la competencia le será más difícil igualar la oferta. No te centres en competir, compararte o igualar, céntrate en aportar más y mejor con cada nueva entrega. Tus competidores tendrán que hacer lo mismo.

Fuente: libro MBA Personal de Josh Kaufman.

Cómo se desperdicia el margen de seguridad

Pensamos que el hito 1 del proyecto estará en dos meses, pero decimos tres. Añadimos un «colchón» para no equivocarnos y no fallar al cliente, que hará planes en base a nuestros cálculos.

Como resultado de esto, le añadimos una gran cantidad de tiempo a cada etapa del proyecto.

Según el libro MBA Personal, igualmente entregaremos tarde porque nos veremos afectados por tres mecanismos que se comerán esos márgenes:

  1. Síndrome del estudiante: solo apretaremos fuerte la noche antes del examen/entrega.
  2. La multitarea nos hará que tengamos todo abierto, todo empezado, nada acabado.
  3. Los retrasos en cada una de las fases se irán acumulando, comiéndose su «colchón» y el de las siguientes. En cambio, los avances no se acumulan.

Tendremos más margen y una «falsa» seguridad en nuestras entregas.

Evítalo mediante:

  1. La limitación del trabajo en curso (WIP).
  2. Entregas frecuentes del trabajo.
  3. Levanta rápido la mano con los bloqueos y decidete a atacarlos.

Todo negro o todo blanco

Seguro que te has visto en más de una ocasión en la que tienes que tomar una opción u otra y tu debate interno te reconcome. Debo elegir A o B, negro o blanco. Normalmente cuadriculamos las opciones e intentamos decidir cuál de las dos es la mejor.

En muchos de esos casos, ninguna de las dos opciones es perfecta, pero desde luego no lo es quedarte solo con una. Siempre que puedas, decide entre una Y otra. No entre una U otra.

Por ejemplo, en decisiones como estas:

  1. Ahorrar para el futuro o gastarlo todo ahora. No tienes que ahorrar hasta el último céntimo. No tienes que comprar las botas de marca «gato» para ahorrarte 2.50 euros. Tampoco tienes que gastar todo lo que ganas como si te quemara en las manos. Haz ambas cosas: ahorra una parte de tu sueldo, cada mes, aunque sea pequeña. Y date un viaje a Fuerteventura cuando tengas un colchón. No he estado en Bali, pero dudo mucho que le saque gran ventaja a esta isla canaria (y seguramente te costará mucho menos que venir por aquí).
  2. Me mudo a Madrid/Londres o me quedo en mi tierra. Tampoco tienes que morirte de viejo solo o sola allí. Vete unos años, vive la experiencia, llena una maleta más grande y luego vuelve a tu lugar de nacimiento (o a otro sitio) cuando el cuerpo te lo pida. Las experiencias que vas a vivir en 3 o 4 años en Berlín no las vas a poder acumular en más de 10 haciendo lo mismo de siempre junto a los tuyos.
  3. Desarrollo solo nuevas features en la aplicación o me dedico solo a resolver la deuda técnica acumulada. Tendrás que seguir desarrollando nuevas funcionalidades, pero valora al mismo tiempo dónde están las incidencias más graves, las partes poco claras de tu código, sopesa cuanto cuestan y decide atacar una de las más fáciles por mes. Cuando te des cuenta, habrás ganado mucho en estabilidad sin perder los ingresos.

Seguro que hay muchas otras opciones en la que lo óptimo no es binario. Seguro que todo debe apostarse a blanco o al negro?

Piensas en lo que puedes crear, no en cómo puedes vender

Hace algún tiempo me guardé este post de Simón Muñóz en mis notas, y creo que no puede hacer otra cosa que recomendarlo. Quizás porque me veo reflejado en estas líneas:

«Y como te encanta, lo haces. Te despiertas por la mañana pensando en lo que puedes crear, no en cómo puedes vender. Abres Visual Studio antes de consultar tu lista de tareas pendientes porque hay algo que necesitas ajustar. Inicias xterm antes que tu CRM (si es que tienes uno, que es que no) porque el servidor funcionaba un poco más lento de lo que esperabas y quieres revisar los logs«.

Aquí la entrada de Simón con su post la original de Jason Cohen: https://www.estrategiadeproducto.com/p/el-codigo-es-tu-enemigo