Si llevas unos años trabajando en equipos de desarrollo software seguro que has vistos problemas como estos en algunos de los sitios en los que hayas estado. Y no solo uno, sino más de uno al mismo tiempo.
Aquí tienes algunos de los problemas más habituales con los que me he encontrado yo:
- Se llevan mal entre equipo y negocio. Tienen prioridades distintas, visiones diferentes que hace cada uno tire hacia su lado tratando de llevar el ascua a su sardina.
- Por el producto no mira nadie. Solo se mira el número de features que se sacan o el número de puntos y user stories hechas ¿pero se está aportando valor? A alguien le está ayudando lo que se ha entregado en la última versión.
- El equipo da el mantenimiento a un software legacy gigantesco o a 10 pequeños productos a la vez. Cuando no está caído uno, está caído el otro. No hay tiempo sino para parches.
- El producto es el ojito derecho de la empresa y la gerencia ha puesto en él todo su empeño. Sin embargo, no se ha calculado su potencial en ventas, o lleva ya tiempo a la venta, pero después de invertir años y años en él no consigue despegar. Todo se apuesta a que quizás con la próxima feature, puede que si le añadimos esto o lo otro. El potencial cliente te alienta diciendote que si tuviera esto te lo compraría, pero no se hace más que correr detrás de una meta que se aleja.
- El producto no se saca nunca al mercado. Parálisis por análisis. Primero para elegir el framework, luego esta arquitectura, luego la otra y la otra, después la interfaz gráfica no es suficientemente buena, pero tampoco las features. Solo podemos ponerlo en marcha cuando esté perfecto (nunca lo está).
- El roadmap por decibelios. El mánager que más alto habla es el que decide todas las features. Su departamento o proyecto es el más importante por lo que debe trabajarse en ello por el bien de los objetivos de la empresa.
- El equipo que solo acepta peticiones aprobadas por dirección, economía, ventas y gerencia. Es necesario un formulario complejo para cada solicitud, una documentación que nadie quiere rellenar o que te obliga a hacer un copy-paste que es rechazado constantemente. Toda nueva petición se responde con: «¿Para qué lo necesitas? Eso lo puedes hacer con un Excel».
- El legacy en eterna sustitución. Se está desarrollando el nuevo producto que lo sustituya, pero no paran de llegar peticiones de mejora del antiguo. Todas son urgentes, no pueden esperar al nuevo producto. Como el equipo está trabajando en esas mejoras, no puede avanzar en el nuevo proyecto que siempre se ve retrasado.
Lo curioso es que ninguno de estos problemas aparece de golpe, y normalmente no se sufre uno solo. No se pueden evitar por completo. Son consecuencia de la lógica y de los intereses de cada uno. Lo que debemos hacer es intentar que se conviertan en nuestra forma habitual de trabajar.
En las próximas semanas iré desarrollando cada uno de ellos.

