«Calidad, calidad y calidad: nunca se aparte de ella, ni siquiera cuando no sepa cómo podrá mantenerla. Si transige en cuanto a la calidad, se convierte en una mercancía y acabará hundiéndose». -Gary Hirshberg.

Aunque resulte increíble, la mayor parte de los productos de chocolate que encontramos en la sección de dulces de los supermercados ya no son de chocolate con leche sino dulces aromatizados con chocolate. ¿Y eso por qué?

Los fabricantes en lugar de comprar granos de cacao de buena calidad, compran granos que no fueran tan caros a productores de cacao de calidad mediocre. ¿Quién se iba a dar cuenta?

Ahorrar dinero no sirve de nada si se degrada la calidad de su oferta. En su momento estas medidas para ahorrar costes no parecían influir demasiado en la calidad del chocolate. Con el paso del tiempo, sin embargo, los efectos acumulados minaron el sabor y la calidad del producto.

Si su objetivo es aumentar las ganancias recortando costes, no llegará muy lejos. Crear y entregar un producto de valor siempre costará cierta suma de dinero, por eso el recorte de costes tiene un límite si no quiere que afecte a la calidad del productos que ofrece.

Fuente: libro MBA Personal de Josh Kaufman.