La competencia de Apple parece enganchada en una lucha inacabable por darle alcance. Después de que Apple lanzara el iPhone, Blackberry quiso competir creando el Storm, que tenía la mayoría de sus características. El problema es que antes del lanzamiento del Storm, el iPhone ya había mejorado varias veces esas características en diversas versiones.

Por cada valor que añadas a tu producto, a la competencia le será más difícil igualar la oferta. No te centres en competir, compararte o igualar, céntrate en aportar más y mejor con cada nueva entrega. Tus competidores tendrán que hacer lo mismo.

Fuente: libro MBA Personal de Josh Kaufman.