Hace unos meses publicaba este post sobre la documentación y las pocas posibilidades de que se la lea alguien. Solo van a pulsar Control+F y buscar en el texto lo que le lleve rápido a la sección donde está la información que le interesa.
Pero ahora pienso distinto, los usuarios ni siquiera van a hacer eso. No van a entrar a un Confluence con multitud de páginas y carpetas, ni a abrir tu documento Word de 200 páginas y perder las pestañas leyendo el índice tratando de adivinar si ahí hay algo de interés para lo que buscan.
Si su empresa les proporciona una IA integrada con Teams, con sus emails, con Confluence, con Jira y con todos los repositorios de documentos de la empresa, simplemente van a hacer una pregunta a Copilot. La IA va a examinar toda la Intranet para hacerte un resumen claro y detallado de lo que necesitas, justo al momento en el que lo necesitas.
Me di cuenta de esto hace poco, cuando pregunté a Copilot por información y definiciones de unos términos que no tenía claros, y que muy poca gente en la empresa podía hablar de ellos con seguridad. Copilot me dio un resumen claro, detallado y suficiente para leer en dos minutos, junto a referencias de correos de años anteriores en los que un líder técnico los explicaba a un cliente. Pero añadió también referencias a páginas de Confluence que yo mismo había creado meses antes y que ya ni recordaba.
Si ahora queremos dejar nuestro trabajo documentado, mejor buscamos cómo dejárselo fácil a la IA para que lo indexe bien y sea rápido de encontrar para quien lo necesite.
