Puede que a veces sea necesario dar un golpe en la mesa para conseguir un cambio, una reacción, pero ¿es eso todo lo que puedes hacer?

Si tienes un problema, o tienes que hacer una entrega es posible que te funcione dar un toque de atención, pero si dos semanas después hay otro incidente en producción que no se resuelve, o cada final de mes tienes que volver a dar otro toque de atención para que te hagan caso, para que “se pongan las pilas”, me temo que esto no te está funcionando.

Revisa el problema de fondo y descubre qué está atascando al equipo ¿Son las pruebas insuficientes y por eso hay tantos errores? ¿Están los requisitos mal redactados? ¿Tu gente tiene el conocimiento suficiente para hacer el trabajo? Descubre qué está pasando y pon medidas para resolverlo.

Gobernar por impulsos, llamar la atención y echar broncas va a conseguir una mejora repentina de la fiebre, pero no del problema. Saldrás del atasco y salvarás la cara por unos días. Solo hasta el siguiente problema. Además, seguramente estarás retrasando todo lo otro que no está bajo la línea de fuego ahora. Sin embargo, lo estará en breve, cuando se pase esta alarma y alguien descubra que se desatendió el resto del trabajo durante días.

Tengo malas noticias: no va a ser rápido, no va a ser fácil, pero es la única forma de mejorar un poco. Van a pensar que no estás haciendo nada, que hace falta alguien que dé un golpe rápido de timón, pero no creo que ningún barco llegue a buen puerto a base de dar bandazos de un lado a otro según alguien reclama tu atención aquí o allí.