Son más conocidos los postmortem, esas reuniones o informes en los que se sacan conclusiones de qué salió mal en los proyectos, pero igual de útiles pueden ser los premortem.
Se trata de ponerse en lo más negativo antes de empezar a trabajar en tus nuevas tareas para que luches para que las cosas salgan bien.
Suele pensarse que el éxito se consigue a través de una visualización positiva: nos imaginamos haber tenido éxito y las celebraciones que vendrán y eso hará que hagamos lo necesario para que se cumpla. Sin embargo, resulta que utilizando una visualización negativa hace que nos tentemos la ropa ante todo lo que puede salir mal (que suelen ser muchas cosas y que no siempre contemplamos).
El profesor de psicología Gabriele Oettingen ha dirigido durante 20 años estudios que consisten en que los participantes imaginen todos los obstáculos que les pueden ocurrir para no alcanzar sus metas. En su primer estudio, las mujeres que se apuntaron a un curso de pérdida de peso, y se las hizo imaginar la buena figura que se les quedaría, perdiendo 24 libras menos que aquellas que se hicieron una idea más negativa de los resultados del curso.
Parece que los castillos en el aire no ayudan nada a que pongamos esfuerzo y nos dedicamos a prevenir obstáculos. Mejor estar preparados, hacer un premortem, y curarse en salud para evitar el fracaso.
Fuente: Thinking in bets de Annie Duke.
