Se hizo un estudio sobre los cultivadores de caña de azúcar. Cobran una vez al año cuando venden su cosecha anual, y los últimos meses antes de recoger la nueva cosecha y cobrar, se van quedando sin dinero. Sin embargo, muchos gastan en exceso cuando se ven con una cantidad de dinero grande justo tras cobrar.

Se midió la inteligencia y la capacidad de control justo antes de cobrar y después. La inteligencia y capacidad de control era un 10-15% menos justo antes de cobrar, cuando ya les queda poco dinero.

Están preocupados por no tener dinero, solo piensan en cómo ahorrar o pasar el apuro y toman decisiones rápidas, apuradas. Son menos inteligentes. En cambio, después de cobrar tienen la mente abierta, expansiva, estudian las posibilidades, analizan y piensan de forma estratégica.

Por eso, muchas personas cuando se ven sin dinero, pierden capacidad de control y piden créditos personales abusivos uno tras otro. No pueden pararse a pensar y salir de la rueda en la que se han metido. Nos pasa a todos cuando estamos apurados: luego nos arrepentimos de nuestras decisiones (sin embargo, actuamos de forma más inteligente cuando tenemos un colchón a nuestras espaldas y la seguridad de estar cubiertos).

Referencias: