Corrige los errores primero, resuelve la deuda técnica y esas incidencias que se repiten con frecuencia y que hacen que tengas que dejarlo todo porque el sistema está caído otra vez. Haz un ranking de los bugs que más dolor de cabeza te dan y atácalos por prioridad (comienza por las migrañas, continúa luego con las jaquecas, y termina por último con las cefaleas).

Los errores en producción te quitarán la concentración que tenías en lo que estabas haciendo y causarán múltiples incidencias. Harán además que los clientes se quejen y no estén satisfechos con tu producto. Es tiempo que bien podrías estar dedicando a desarrollar nuevas funcionalidades que mejoran el servicio a los usuarios.

Por otro lado, a nadie le gusta trabajar en productos que fallan a menudo o tratar con clientes enfadados. Los desarrolladores suelen preferir evolucionar sistemas robustos de los que están orgullosos y que tienen una tasa baja de tiempo entre fallos o de tiempo necesario para resolverlos o en responder (échale un vistazo a MTBF, MTTR, MTTA y MTTF y asegúrate de calcularlos y tenerlos bajo control).


Referencias: