Sunday, 28 February 2016

Demasiado pequeño para fallar

Existe un término, Kaizen, muy conocido en las empresas o la organización industrial, o mejora continua, que es cada vez más aplicado en todos los sectores de la economía pero también en la vida social o en la medicina.

Esta filosofía proviene de los cambios que Japón aplicó a los problemas de productividad y calidad que tenía su industria al final de la Segunda Guerra Mundial. Expertos como Deming (sí, el mismo de ITIL y el ciclo de Deming) acudieron a Japón a formar a cientos de profesionales e ingenieros en los sistemas de calidad y mejora.

Estados Unidos ya aplicaba estos sistemas pero Japón los evolucionó y mejoró hasta devolverlos, años más tarde, a los propios americanos como nuevas filosofías en la forma de trabajo.

El principio en el que se basa Kaizen es en el de hacer pequeñas mejoras continuas, analizar los resultados de este cambio y actuar de nuevo para introducir luego un nuevo cambio que permita mejorar, de nuevo, la productividad o la calidad de lo que estamos haciendo.

Hacer pequeños cambios y poco a poco es más efectivo que realizarlos todos a la vez de una sola tacada. Se evita así el natural miedo al cambio y la procastinación a la hora de empezar a acometerlo. Estos pequeños cambios, realizados de forma continua, terminan convirtiéndose en un hábito generando resultados permanentes.

Se trata de hacer el cambio tan fácil que sea difícil fallar en su implementación. Una vez se haya cogido el hábito de este cambio, se tratará de añadir un nuevo cambio o ampliar la meta del actual para que mejoremos de forma continua.

Es importante también aplicar los cambios de uno en uno, evitando la complejidad de saber qué aplicar y cuando. Así podremos analizar el resultado de cada una de estas mejoras. Si aplicamos varias a la vez, no sabremos cuál ha funcionado y cuál no o si el efecto de una anuló la otra.

En tu proyecto puedes decidirte a implantar de golpe todas las prácticas de Scrum, TDD, pruebas unitarias, integración continua y un largo etc. pero probablemente lo único que consigas es volver loco al equipo de trabajo. Sí, todas esas prácticas son buenas para tu proyecto pero ¿estás cumpliendo las más básicas? ¿tienes un buen control de versiones? ¿estás entregando software cada dos semanas? Es mejor empezar por las más sencillas o las que crees que traerán una mejoría mayor. Luego puedes ir añadiendo las otras.

Lejos del software, empresas como SPB, la productora de marcas como Bosque Verde, aplican Kaizen y Lean en su producción. Su director industrial afirma:
S.P.B. ha logrado mejorar un 15% su productividad sin invertir en maquinaria ni reducir plantilla. Los sistemas aplicados han permitido a la sociedad reducir entre el 15% y el 25% las diferentes partidas de gastos, mejorar en un 45% la gestión de las materias primas y reducir el periodo de producto en stock once días.
SPB tenía previsto realizar grandes inversiones y abrir nuevas fábricas en el norte de España pero las ha paralizado para centrarse en su plan de mejora de la productividad.

También en la salud o la vida personal podemos aplicar estos cambios. Si siempre hemos querido escribir un libro o un blog podemos proponernos escribir 1000 palabras al día pero lo más probable es que lo dejemos poco después. En cambio si nos proponemos escribir sólo 50 el cambio será tan fácil que nos será difícil fallar. Una vez hayamos cogido el hábito de sentarnos 15 minutos al día a escribir podemos incrementar el reto y ampliarlo poco a poco.

En cuanto a mí, también he aplicado técnicas como éstas aunque casi sin darme cuenta. Cuando publiqué mi libro apenas se vendía. Estuvo durante semanas y semanas con las cuatro tristes ventas de F&F (Family & Friends) pero no lo dejé ahí aparcado y opté por cambiarlo de categoría dentro de Amazon. Luego le cambié la portada, amplié el libro con algunos capítulos más y estuve mejorando la descripción hasta dar con la que parecía óptima.

Alguno de estos pequeños cambios hicieron que las ventas aumentaran hasta en un 50% de una semana a otra. Si lo hubiese dejado ahí, el libro nunca hubiese alcanzado posiciones relevantes en sus categorías y habría pensado que su contenido no era interesante o que no podía venderse bien sin una editorial profesional detrás.

Referencias:


Saturday, 20 February 2016

Gestión práctica de proyectos en Google Play

No sólo de Amazon viven los libros. Desde hace unos días, mi libro Gestión práctica de proyectos con Scrum está en preventa en Google Play Books. Puedes reservarlo ahora que lo recibirás la próxima semana cuando esté a la venta de forma oficial.

Google Play es el antiguo Android Market y es algo así como el iTunes de Apple. Es una tienda online en la que puedes comprar desde música, libros y películas hasta teléfonos móviles.

Google Play Books (o Libros) es también una app que viene incluida por defecto en todos los móviles y tabletas Android. Si la buscas dentro del menú aplicaciones de tu móvil la encontrarás junto a Play Store, Play Música, Play Películasm, etc. Una vez comprado el libro podrás leerlo en el móvil con esta app o desde tu propio navegador en un PC o portátil.

En el momento en el que escribo esto, si buscas la palabra Scrum en Google Play Books, el libro aparece en la tercera posición del resultado de las búsquedas (supongo que estará priorizando los resultados en español y por eso sale algo más alto) ¡A ver si se mantiene ahí!

Les dejo aquí el enlace al libro en el Google Store:


Gestión práctica de proyectos con Scrum en Google Play Books
Gestión práctica de proyectos en Google Play Books




Monday, 15 February 2016

Gestión práctica de proyectos con Scrum de nuevo en el Top 100

Después de la promoción de ayer de Amazon, Gestión práctica de proyectos con Scrum, está desde ayer de nuevo en la lista de libros más vendidos en Amazon España. Hoy sobre las 10:00 de la mañana llegó a alcanzar el puesto número 5 en ventas siendo número 1 en tres categorías al mismo tiempo entre los libros Kindle:
  • Internet y web entre los libros Kindle
  • Programación y desarrollo de software entre todos los libros (papel y ebooks)
  • Internet y web entre todos los libros (papel y ebooks)
En Amazon.com alcanzó también el puesto número 4 en la categoría Gestión de proyectos software (ebooks de todos los idiomas).

En el momento en que escribo esto, el libro está en el puesto número 11 de la lista de más vendidos de la Tienda Kindle de Amazon. En el 15 está El regreso del Catón de Matilde Asensi y en el 21 Palmeras en la nieve de Luz Gabás (claro que ellos estarán mañana ahí también y mi libro mucho más abajo).






Sunday, 14 February 2016

Mi libro de nuevo en la Kindle Flash

Hoy domingo estará mi libro Gestión práctica de proyectos con Scrum entre los promocionados hoy por Amazon en su selección Kindle Flash.

Junto a mi libro están también de promoción:
  • La nube en la que vivo. Calum (El libro oficial) de Calum Heaslip.
  • El secreto del alquimista de Scott Mariani.
También en Kindle Flash con otros precios promocionales podrás encontrar libros como Nunca dejes de bailar de Carmen Grau o una selección de libros de Julia Navarro como Dime quién soy o Dispara, yo ya estoy muerto.

Si aún no lo has leído, anímate a comprarlo. Con esta promoción estará durante todo el día con un descuento del 75%.

Haciendo clic en la portada tienes el enlace a la oferta de hoy en Kindle Flash de Amazon.com, Amazon.es y Amazon Méjico:

Amazon.com
Amazon.es
Amazon.com.mx

Sunday, 7 February 2016

Las cosas se hacen bien pero no demasiado bien

Esa es una frase que escuche en una ocasión a un médico cuando la enfermera le preguntaba si debía usar un tipo u otro de catéter. Lo que quería decir el médico era que no había necesidad de usar el catéter más caro, complejo o difícil de poner si con el más sencillo lográbamos lo mismo.

Es una regla útil para aplicarla en nuestros proyectos de trabajo o personales. Nos pasa cuando vamos a entregar una propuesta o un presupuesto, cuando simplemente debemos enviar un email o un informe o cuando tenemos que entregar una nueva versión de nuestro producto.

A veces lo hacemos por un perfeccionismo excesivo que nos hace pensar que nuestro producto debe tener las mejores características del mercado en todas y cada una de las funcionalidades. Cuando acabemos habremos terminado orgullosos de él pero, qué coste tiene el producto si tiene el Wifi más avanzado, el Bluetooth de mejor rendimiento y el mayor número de puertos USB ¿te lo comprarán a ese precio?

Y cuando por fin hayas decidido poner el producto en el mercado después de tantos meses de trabajo puestos en él ¿se seguirá usando el Bluetooth? ¿el número de puertos USB seguirá siendo una decisión relevante en la compra? Probablemente no.

Quizás era mejor haber planificado una fecha de lanzamiento, el próximo Black Monday por ejemplo, y calcular qué opciones nos da tiempo de construir para entonces. Seguro que en el mercado habrá productos más completos pero ¿serán tan económicos como el tuyo? ¿son tan fáciles de usar o pesan tan poco como tu producto? ¿tus competidores estarán teniendo tanto margen comercial como tendrías tú?

Cuando Google lanzó su Google Docs en la nube, los periodistas especializados fueron corriendo a preguntar a Microsoft por esta nueva amenaza a su MS Word. Google Docs era gratis y podía usarse desde cualquier ordenador sin instalación o licencia alguna. Steve Ballmer contestó de manera un tanto despectiva que Google Docs nunca a sustituir su clásica suite Office. En la nueva aplicación de Google ni siquiera era posible imprimir los documentos que escribías.

La respuesta de Google fue rápida. Al día siguiente Google Docs tenía implementado un botón Imprimir en su barra de herramientas ¿Cómo pudo haber hecho esto Google tan rápido? Sencillo, Google Docs no tiene funcionalidades complejas. Sólo hay 5 ó 6 funcionalidades en un único menú. Son justo las funcionalidades que necesitan el 90% de los documentos que escribimos.

No había mucho que desarrollar tampoco había mucho que probar. Debieron usar una librería de exportación a PDF estándar que recoge las características básicas y listo. No hay complicadas opciones de numeración, viñetas, estilos, fuentes o formatos. Sería una librería muy probada para esas pocas opciones por lo que no había mucho donde fallar.

En tu trabajo diario te puede pasar lo mismo. Puedes estar días y días buscando una diferencia de 1 céntimo entre el Debe y el Haber, pero mientras, el informe de pérdidas y ganancias está sin hacer.

Puedes hacer un versión de tu software para iPad, para tablets, para smartphones, para Chrome, Firefox Internet Explorer y Safari. Mientras tanto alguien está ganando dinero ya con su app para el iPhone pero sobre todo sabrá ya a estas alturas si merece la pena sacar una versión para Android o si estará tirando su tiempo y su dinero si lo hace.

Evita la procastinación, el miedo a fallar o a las críticas si tu producto no es el mejor de todos los que hay en el mercado o no se vende bien. Si eso pasa, bueno, por lo menos no invertiste demasiado en ello. Ve a por el siguiente o trata de mejorarlo en una siguiente versión (Kaizen lo llamaría yo). Ahora ya sabes qué es lo que no funciona y podrás probar de nuevo.