Sunday, 26 January 2014

Asfaltar el camino

Quizás porque los proyectos en los que trabajo actualmente no son muy grandes o quizás por simple deformación profesional pero veo que mi trabajo es cada vez menos parecido al de un jefe de proyecto tradicional y más cercano al de un facilitador del trabajo.

Por supuesto que sigo teniendo responsabilidades en el control del coste económico y en la gestión del equipo pero no entiendo esto como la parte más importante de mi trabajo. Suena polémico pero intento explicarme.

En un rol de gestor de proyectos tradicional el jefe de proyecto debía redactar las especificaciones del proyecto, calcular el costo, gestionar el equipo de trabajo, asignarle las tareas y hacer un seguimiento de cada tarea asignada. El equipo de trabajo trabaja para el jefe de proyecto que velará porque se estén cumpliendo los objetivos dentro del coste presupuestado.

En mi caso, en cambio, el 70% de mi trabajo se resume en reunirme cada día durante 15 minutos con los distintos equipos de trabajo para preguntarles qué hicieron ayer, qué se va a hacer hoy y si tienen algún problema que no les permita avanzar. Me anoto en esas reuniones qué tengo que hacer yo para solucionarlo y me paso el resto del día intentando dar una solución a esos problemas (pidiendo información al cliente, revisando una entrega o reclamando una copia de la base de datos)

Como verán, mi trabajo trata de facilitar las cosas al equipo de trabajo asfaltando el camino para que pueda ir más rápido. Trato de conseguir que puedan hacer cada tarea en el menor tiempo posible en lugar de sólo asignar la tarea y medir si el tiempo empleado es mayor del estimado.

Como he mencionado en alguna ocasión, si nos contratan para llevar una carga del punto A al punto B de poco nos servirá saber cuántos pasos hemos dado ya con la carga. ¿No sería más útil ver si estamos en el camino más corto hacia B o en el que menos dificultades hay?

Sunday, 19 January 2014

El mundo avanza que es una barbaridad

Es una expresión muy castiza pero no por ello deja de ser cierta. En el mundo de la tecnología las cosas suceden más y más rápido cada vez. A los profesionales TI nos cuesta Dios y ayuda saber qué se está cociendo en cada uno de los nichos tecnológicos.

En el desarrollo de software, por ejemplo, si trabajabas hace unos cuantos años para un banco o hacías un programa de contabilidad, trabajabas en un único lenguaje. En tu primer día de trabajo te dejaban un libro muy gordo que se llamaba "La Biblia de (pon aquí tu lenguaje favorito)". Todo estaba ahí, la lista de instrucciones, sus parámetros y ejemplos de su uso. Tenían incluso un anexo con la lista de todos los errores posibles. Nada podía salir mal. Después de tres años trabajando te conocías la lista completa de errores y no había instrucción que tuviera secretos para ti.

Lamentablemente alguien empezó a poner los servidores cada vez más lejos del usuario: Primero el servidor de base de datos, escondido al fondo de la oficina por lo que tuvimos que aprender SQL. Luego llegó Internet y junto al servidor de base de datos se puso un servidor de aplicaciones. Hubo que aprender a usar un Tomcat y a programar en Java, PHP o .NET.

Cuando al fondo de la oficina no quedaba hueco para tanto servidor se les buscó un sitio en un centro de datos en las afueras, donde había un montón de servidores de empresas diferentes. Pero no fue suficiente, unos años después Google se llevó los servidores y sus datos aún más lejos, a Arkansas o Arizona, o a ambos sitios a la vez, nadie sabe muy bien. Llegó la computación en la nube y ahora comienza a ser imprescindible programar en NoSQL, MongoDB o Cassandra, pero también con Android y para el iPhone, y ...

Ya no basta con tener un título universitario. En menos tiempo del que pestañeamos ya hay dos frameworks nuevos. Tampoco basta con acumular pequeños cursos subvencionados, mal traducidos y con temarios que son un 'refrito' de la misma información repetida de curso en curso. Coleccionar diplomas como estampitas te puede dar una falsa sensación de seguridad pero en realidad no te está ayudando gran cosa a mantenerte actualizado.

Afortunadamente, al igual que la tecnología nos obliga a mantenernos al día, también nos ayuda a hacerlo con cursos de gran calidad como los que puedes encontrar en Miríada XedX o Coursera. Muchos de estos cursos son impartidos en inglés ¿no lo dominas? Quizás tu formación debería empezar por ahí. Échale un ojo a webs como busuu.com donde podrás enviar tus textos en inglés para que los corrijan nativos de ese idioma. Mientras, tú puedes corregir los de otros alumnos en español. Te recomiendo también memrise.com que te ayudará a aprender nuevo vocabulario y a recordarte el ya aprendido si hace tiempo que no lo repasas o si cometiste un error cuando te lo preguntaba.


Si te interesa saber más sobre la certificación, estimaciones, ventajas y desventajas de Scrum o cómo gestionar proyectos de forma ágil quizás te interese mi libro: Gestión práctica de proyectos con Scrum.



Si en cambio quieres poner a prueba tus conocimientos de Scrum haciendo un test en español antes de tomar el examen de scrum.org aquí tienes el Test no oficial de Scrum (aplicación realizada con Ruby on Rails y desplegada en Heroku).



Sunday, 12 January 2014

El ingeniero y el puente

En el siglo V antes de Cristo cierto ingeniero romano fue designado para dirigir la construcción de un puente sobre el río Leza. El puente era importante para la zona, permitiría el paso de personas y mercancías ahorrando tiempo en recorrer largas distancias buscando un paso llano por el que cruzar el río.

El ingeniero acogió su nombramiento con entusiasmo y se lanzó a planificar y estimar todo lo que sería necesario para su construcción. Calculó con exactitud cuantos albañiles, grúas, poleas, andamios y cimbras necesitaría y pudo ver claramente que contando con 50 trabajadores podría terminar un puente como aquel en 4,7 años de trabajo.

Con los 600.000 sestercios que recibió para ejecutar este encargo se apresuró a comprar todo el material que había calculado y ordenó depositarlo a pie de obra. Reclutó los 50 albañiles que había estimado y los envió a orillas del río para empezar los trabajos cuanto antes. No había tiempo que perder, cuanto antes se comience, antes se podrá acabar.

Pronto los trabajadores le dijeron que no eran necesarias tantas poleas y grúas pero que los picos y sierras eran claramente muy pocos para el trabajo que había que hacer. No puedo hacer nada, dijo el ingeniero, ya se ha gastado la mayor parte del presupuesto y no queda gran cosa para comprar nuevo material. Tendrán que adaptarse a lo que hay.

La construcción continuó su curso haciéndose pronto evidente que todo no marchaba según lo previsto. El capataz explicó al ingeniero que la cantera de donde se traía la piedra estaba demasiado lejos y que la calzada estaba llena de baches y socavones desde la riada del pasado invierno. Se tardaba mucho en traer la piedra en carretas hasta el puente. Tendrán que hacer un esfuerzo extra, dijo el ingeniero, no hay tiempo ahora para arreglar la calzada.

El capataz también hizo saber al ingeniero que era necesario construir arcos entre los pilares del puente para reducir los materiales utilizados y, sobre todo, para mejorar la resistencia del puente. No hay tiempo ahora para florituras, dijo el ingeniero, vamos retrasados. Pondremos algo más de mortero en los pilares, con eso será suficiente.

Las noticias sobre la marcha del puente llegaban a oídos del Prefecto que desesperaba por la lentitud de las obras por lo que mandó llamar al ingeniero. El Prefecto necesitaba justificarse ante Roma y exigía que el puente estuviese acabado para las próximas fiestas saturnales. El ingeniero explicó que para conseguir tal cosa necesitaría al menos otros 50 trabajadores adicionales. Ante la presión, el Prefecto accedió y se comprometió a enviar los nuevos trabajadores en el plazo de 1 mes.

De vuelta en el puente, el ingeniero reunió a todos los trabajadores y les pidió un esfuerzo adicional para cumplir los compromisos. Los trabajadores no entendían cómo podían trabajar el doble de rápido si no tenían suficiente piedra para continuar y en cualquier caso siempre debían esperar a que el mortero secase.

Ni siquiera con los nuevos trabajadores pudo terminarse el puente a tiempo. No había herramientas para todos, la piedra seguía llegando con lentitud a la obra y los desmoronamientos eran habituales por las prisas en la construcción.

En la antigua Roma, los constructores de un puente debían colocarse debajo mientras la primera legión lo cruzaba. Es un buen aliciente para construir puentes firmes y sólidos ¿no crees?


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Si en cambio quieres poner a prueba tus conocimientos de Scrum haciendo un test en español antes de tomar el examen de scrum.org aquí tienes el Test no oficial de Scrum (aplicación realizada con Ruby on Rails y desplegada en Heroku).


Monday, 6 January 2014

Propósitos para el 2014

Se suele decir que para lograr alcanzar nuestras metas debemos definir una serie de pasos objetivos y medibles que nos lleven a nuestro fin. Luego comprobar periódicamente cómo de cerca o de lejos estamos de cumplir nuestros objetivos. Yo no he hecho nada de esto en mis propósitos de este año. Mis metas para 2014 no pueden ser más subjetivas pero me quedaré más que contento si pudiese solo alcanzar la mitad de ellas.

Les dejo en esta imagen un enlace al prezi con mis propósitos en la gestión de proyectos para este nuevo año que comienza. Aquí va:

Propósitos para el 2013 en la gestión de proyectos