Sunday, 29 December 2013

Repaso a 2013

Finaliza el año 2013 y con él se cierran casi diez meses de publicaciones semanales en el blog. Han sido unas 45 entradas en las que he escrito sobre muchas cosas diferentes. La temática ha ido adaptándose a mi propia evolución, a mis intereses y por supuesto, también a los temas que percibía como más interesantes por los lectores.

Les dejo aquí un resumen los posts que han tenido más repercusión, empezando por los más leídos:
Los más comentados o con más likes:
Algunas entradas se escribieron durante el primer mes de existencia de este blog por lo que creo que no recibieron la suficiente audiencia. Ahí van:
Este es mi resumen del 2013 en este blog de dirección de proyectos. Sólo me queda desearles que tengan un gran 2014. Espero verles por aquí en este nuevo año.





Sunday, 15 December 2013

5 errores gestionando proyectos

Gestionando proyectos se comenten errores continuamente, yo por lo menos he cometido unos cuantos. Publico aquí sólo cinco de ellos, los más importantes o los más confesables según se mire. He metido la pata de muchas otras formas pero había que ponerle algún límite a esta entrada en el blog. Ahí van:

Primero el problema, después la solución

Ese es el orden, primero se identifica un problema y luego se le aplica una solución, no al revés: Es habitual oir hablar de una solución muy guay que luego aplicamos entusiasmados al proyecto. Haya problema previo que solucionar o no. ¿De qué sirve implantar en el trabajo diario el nuevo y sofisticado software para hacer Test Driven Development si realmente estás teniendo un problema mucho más básico con ese proyecto que te trae de cabeza?

Contar los pasos en lugar de mirar el camino

Todos sabemos que en los proyectos se suelen disparar las horas empleadas y que rara vez se cumplen los cálculos hechos en las estimaciones. Nuestra primera reacción suele ser la de supervisar cada hora registrada y hacer complejas gráficas que nos muestren lo bien o mal que vamos con respecto a la estimación pero ¿nos ayuda ésto a terminar antes el proyecto?

Si nos contratasen para llevar una carga desde el punto A hasta el punto B e hiciésemos una estimación según la cual haremos ese trabajo dando 10.000 pasos ¿en qué nos va a ayudar saber que ya hemos dado 5.000? ¿Sabemos dónde estamos o si hemos estado dando vueltas en círculo? ¿No será mejor levantar la vista, mirar cuánto hemos recorrido ya, si el camino realmente lleva a B o si hay algún modo más fácil de llegar allí?

Requisitos fantasma

En ocasiones le pedimos a los miembros del equipo de trabajo que cambien lo que ya han hecho porque 'así no lo va a aceptar el cliente' o porque nosotros pensamos que el producto debe funcionar de otra manera. Nuestro compañero ya hizo una propuesta que ha costado tiempo y esfuerzo. Es mejor que la vea el cliente y dé su opinión. Él decidirá si está bien o está mal. Invertir tiempo en correcciones o mejoras no solicitadas sólo nos va a retrasar la entrega (con esto no quiero decir que no se revise lo que se ha hecho o que no se compruebe si tiene la calidad suficiente antes de mostrarlo al cliente)

Contagiar las prisas

Como jefe de proyecto suelo trabajar en varios a la vez, lo que suele implicar a varios clientes, cada uno con sus necesidades, múltiples fechas de entrega, tensión y mucho estrés. Intento no contagiar este estrés a los miembros del equipo de trabajo y aportar la tranquilidad que pueda. Por supuesto, todos los miembros del equipo deben conocer las fechas de entrega y el trabajo comprometido en cada una de ellas. Añadir prisas al trabajo diario sólo suele traer problemas en la calidad del producto final o cosas que quedan a medio resolver.

¿Puedes hacerlo más fácil?

Uno de los principales errores que se comete en un proyecto es el de comenzar cuanto antes cada tarea sin pararse a planificar los pasos a dar en esa tarea, si realmente es necesaria y, sobre todo, si puede simplificarse de algún modo. Me refiero no solo a implementarla del modo más fácil posible sino a simplificar la tarea en sí. Para ese complejo sistema de interconexión entre múltiples ordenadores ¿no existe ya algún estándar predefinido? Para ese analizador sintáctico ¿es necesario que sepa resolver ecuaciones de tercer grado? No hay tiempo mejor invertido que el utilizado para reducir la complejidad del trabajo a hacer.


Estos son los errores de los que me he dado cuenta hasta ahora. A algunos ya les he aplicado alguna solución, en otros todavía tengo que encontrarla. Seguro que me quedan aún errores nuevos por cometer. En los siguientes enlaces pueden encontrar algunas de las lecciones aprendidas de estos errores:

Sunday, 8 December 2013

Contratos a precio cerrado

Hace algunas semanas me preguntaba Antonio, a través de los comentarios de este blog, por el tipo de contrato que tenía en mis proyectos y si estos contratos se realizaban con clientes internos o externos. La negociación sobre el contrato es uno de los asuntos más difíciles con los que nos podemos encontrar en un proyecto y probablemente, dónde puede surgir más fricción entre proveedor y contratante.

Trabajo en el área de administración pública de una empresa de desarrollo de software. Eso significa que, al menos en el 90% de los proyectos en los que trabajo, tengo como cliente a un organismo público. Los contratos vienen normalmente determinados por un pliego de cláusulas administrativas y otro de prescripciones técnicas en los que se detallan los servicios contratados, las características del producto a ser desarrollado y el precio máximo que puede tener la oferta. Se especifican incluso las características técnicas del software y hasta el perfil de los participantes en el proyecto. Todo está muy acotado y delimitado. Es el precio que tiene que pagar la administración pública para evitar arbitrariedades.

Si se ha tenido suerte y se ha podido ganar el concurso público nos enfrentamos luego, tanto cliente como proveedor, con la cruda realidad de los proyectos. Y es que las circunstancias cambian, aparece nueva legislación que afecta al proyecto o lo que se pensó que era correcto unos meses antes se ha podido comprobar que ahora las necesidades son distintas. ¿Qué hacemos? Si adaptamos el producto a todos los cambios que el cliente necesita,  nosotros como proveedores, sufriremos ese coste adicional. Si negamos al cliente cualquier posibilidad de cambio, remitiéndonos siempre al contrato y a los pliegos, corremos el riesgo de entregar al cliente un producto ajustado a un decreto del año anterior o que, por otras causas, ya sabe que no le va a servir a sus necesidades.

La forma de evitar ésto, por lo menos la que mejor me ha funcionado hasta ahora, ha venido dada por la propia forma de trabajar en estos proyectos, usando Scrum. Al inicio del proyecto hago una lista con las funcionalidades que hay desarrollar y le asigno a ellas una puntuación que el cliente conoce desde el principio. Si el cliente quiere incluir dos nuevas funcionalidades le pido que me indique qué otras funcionalidades de similar puntuación sacamos de la lista. Normalmente esta solución le sirve para resolver la situación y no tiene problemas en renunciar a otras funcionalidades que ahora sabe que no son tan importantes. Si todo queda constatado en un acta de reunión y, sobre todo, queda entendido a qué se renuncia y qué se va a obtener a cambio, no suele haber muchos problemas.

Esta es la solución que yo aplico. Como siempre, espero que le pueda servir a alguien.

Sunday, 1 December 2013

Revista ITPROIECTUS y las I Jornadas en Dirección de Proyectos

El pasado viernes 29 tuve la oportunidad de dar una charla sobre el Factor humano en la dirección de proyectos en las I Jornadas de Dirección de Proyectos organizadas por la SPEGC y ITPROIECTUS, la empresa de consultoría y formación en gestión de Iván Tejera.

Me sorprendió mucho la buena asistencia que tuvo el evento: acudieron alrededor de 90 personas que prácticamente llenaron la sala. Muchos aguantaron hasta la ronda final de preguntas pasadas ya las 9:00 de la noche de un viernes. Creo que fueron unas jornadas interesantes por la calidad profesional de los ponentes (espero que hayamos estado al nivel esperado por los asistentes) Conocía personalmente a algunos de ellos y muchos suman un montón de años de experiencia dirigiendo proyectos y equipos de trabajo ¡es difícil contarles algo nuevo!

En las jornadas participaron, entre otros, directores de proyecto, responsables de departamentos de desarrollo o de nuevas tecnologías como:

  • Raúl Herranz hablando sobre Metodologías Ágiles en la dirección de proyectos
  • Antonio Dorta sobre la Gestión visual en la gestión de proyectos
  • Mónica Khiani interviniendo para hablar sobre Gestión de Proyectos desde el enfoque de PMI – PMBOK
  • Agustín Tapia que hizo una divertida comparación entre la gestión con Scrum o PMBOK
  • Miguel Quintanilla Eriksson sobre La Dirección de Proyectos en la Administración Local
Además de las charlas, se aprovechó para hacer la presentación del primer número de la revista PROIECTUS en la que, además de los ponentes en estas jornadas, también escribieron Eduardo Gutiérrez Bahillo, Manuel Vara, Juan Carlos Falcón, Davide Mazzanti, Vicente González Medina y Roberto González Yuste. Se incluye también una entrevista a Claudia del Toro Vargas, jefa del proyecto de revisión de la traducción del PMBOK 5 al español.

Les dejo aquí un enlace a la revista en su versión digital y algunas fotos del momento de mi charla. Atentos a http://proiectus.es/ dónde se publicarán los vídeos de las charlas.

Enlace al 1º número de la revista Proiectus
Enlace al 1º número de la revista Proiectus

Factor humano en la dirección de proyectos. Ponencia Antonio Martel

I Jornadas Dirección de proyectos. Ponencia Antonio Martel

I Jornadas Dirección de proyectos. Ponencia Antonio Martel






5 Lessons learned in Project Management

Whenever I finish a project I try to have a look at what went wrong, what worked as a charm, and what I tried but it didn't work out. Even when I get a final negative balance, the project may has been worth it if I don't make the same mistakes again.

From some of these balances, I have extracted five of the most important lessons I've learned. Some are beginner mistakes, others should have been solved using simple logic but, by then, it wasn't that evident to me. Here you go:

Agility works

It is difficult to quantify it but since I started using Scrum in my projects, the number of hours spent by functionality went down. Just doing the daily meeting for 15 minutes, maintaining project status chart that tells us if we are going well or not and a delivery every two weeks allowed us to obtain 80% of the benefits of Scrum. In addition, delivering consistently every two weeks, showing client what was agreed two weeks earlier, seemed to bring customers some comfort. In July or August, when meetings were not possible, the weekly delivery of a simple two-page document with the percentage of completion for each functionality and two paragraphs explaining the reason of those percentages, helped to restore credibility in a difficult project (especially in September when they could check that those percentages were real)

Everything is not positive in Scrum

It requires much more dedication of the Scrum Master than it would if you only were playing the role of project manager. Those 15 minutes at the daily meeting will tell you a lot about the difficulties that need to be solved to keep going forward. Trying to solve them will take you the rest of the morning.

On the other hand, having a delivery every 2 weeks can be exhausting. You cannot be sprinting for months and months. After six months you will be ending trotting (hopefully) You need to take this into account since the first planning.

Last but not least, Scrum is not magic. Whatever methodology you use you will need a team able to perform at a good level, willing to pitch in and eager to contribute. Teams like that do not grow on trees. If you already have one of those teams the project manager mission will be to interfere as little as possible.

Adding more workers to the team will slow it down

Well, this is already said for a lot of years in the book The Mythical Man-Month. Yet it is necessary to emphasize this, there are no much exceptions to this rule. No matter how tight the deadlines are: Nine women cannot make a baby in one month.

Who is the owner of all this?

No matter how we call it: identifying stakeholders, designating the product owner or involving the stakeholders. At the end we need to know who will actually validate. And I do not mean who will sign the bill. You also need to know who will use the product. The project will only be successful if after delivering it works and it is useful.

In certain project, the client's director gave us all the documentation, validated partial deliveries, tested the entire application and congratulated us for the work done. Unfortunately, when his secretary attended the training session a week before sending the product to production, she said: 'This is not going to help me: that one is not the right template and I need to collect different data than the one showed there' . This meant a week of overtime and extra effort and the risk of putting into production environment a product that could be unstable.

Minimum Viable Product

If you already have something that may be useful to the user, give it to it, put it into production, take it out for sale. Do not wait until you have completed every single functionality. If you remember the Pareto principle, with only 20% of them you will obtain 80% of uses of your product.

While in production you will begin to get the impressions from its users. They will know more accurately what they really need and you will know what you did wrong and how you can improve it. If you bet on a single final delivery you will have only one bullet to hit the target (to do this would have saved us a lot of problems with the product mentioned in the previous point)

Those are my lessons learned. I hope someone will make the most of them.